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Si es el tiempo como un regalo
Tan tuyo y mío, para cada uno será todo…
Entre tangible y perceptible se traslada el universo
Expectante de lo interno, observando con viajera idiosincrasia
Me sobreviene la alegría, la profunda sensación de libertad.
Es el tiempo quien guarda el tesoro
Retroactividad sorprendente que permite visualizarlo.
Proceso constante, rítmico, sucesivo
Fortalezas vívidas, confirmaciones del secreto
De la herencia, del regalo, del tiempo.
Sentires palpitantes ante el desarrollo, el crecimiento
Y las necesarias lápidas intimas.
Como testigos activos, como observador participante
Como se expande, como enloquece, como enamora…

Voy a desarrollarme internamente, voy a asentar mis sentires.
Voy a poner en orden el sentido de la vida, de mi vida.
Voy a hacerme cargo de las consecuencias del amor.
Enfrentada al ego, al miedo, a la miseria humana.
Limpiando, desintoxicando mi espíritu de vida.
Concediendo tiempo al proceso de fortificación, necesario ritual para dedicarse a la entrega, al compartir, al fluir de los encuentros de mundos y subjetividades amantes.
Sensibilidades que seducen en su encuentro y movilizan
Porque tal cual una señal, un llamado de atención
Se visualiza el momento como la oportunidad
Imperdible de crecer en este amor-

Florencia Rodríguez

Sin título (Segunda y última parte)

En los intentos de concentración encuentro la respuesta que no es vehículo de nuevas actitudes.
Es una cuestión de actitud, de visión y tiempo interno
Tan real que se convierte a veces en insoportable pero que es nuestro, como lo único que poseo.
Cambio de enfoque y nada es homogéneo, la ambigüedad se personifica en mí.
Me re-energizo en otros canales, otras vías me trasladan, aunque cargue aun con el peso insufrible de la cobardía y la valentía.
Hago pérdida de aquello que aun me atrapa, para que no me encuentre dormida o tan solo me sorprenda.
Sigo hablando de lo mismo para que veas y comprendas las mutaciones de mi conciencia de vida-
Soy toda intuición y quisiera que vos me entiendas y me ames por esto
Que eso te enamore y te intrigue como a mí. Y lo descubramos juntos, porque sola me cuesta mucho, sola ya me aburre.
Vení conmigo, quedáte cerquita, abrazáme y sonreí cuando me veas. Seamos cómplices de nuestras desconocidas fuerzas. Tengo los silencios más calmos para regalarte, y caricias que siempre querrán tocarte, de esas que hoy te hacen huir, las mismas que hoy te hacen volver.
Y aparece siempre así, la urgencia de la respuesta , la comunicación, el intercambio genuino y sostenido…………………………………………………………………………..

Entonces escribo, sin más…
Escribo para soltar, para desapegarme de los sentires agobiantes.
¿Cuánto hubo de suceder para adquirir esta desgraciada virtud de romper el hermetismo? Vos que se te ve tan ligero, libre quizás..., ¿o atado?, vaya a saber a que conjeturas origen de tantas manías y disimulos… Contáme tus frustraciones, tus miedos, tus miserias, mostráme tu puño cerrado y tu volumen más alto… Aunque si eso pasara alguna vez, yo elegiría irme, lo sé.
Hay veces que las cosas llegan a un final y ese final es el comienzo continuado del pasado- pero únicamente presente- Finales que hacen decisión de su fin- de terminar, de evadir.
Convicción de final pero ese final que se resiste como cosa última, sino que se propone como continuidad en nuevos nacimientos.
FIN- solución perversa y decidida.
FIN- doloroso y tranquilizador.
Así como me voy ahora enfrentada a tu sosegada indiferencia,
esa que inhibe mi potencial de comunicación.
Esa que me abandona en ilusiones que caen una en una, a su tiempo, aplastando la capacidad de disimulo.
Día a día más desnuda, más humana.



Florencia Rodríguez

Sin título. (Primera parte)

Y es que en este momento quisiera que sean unos ojos ávidos los que lean esto; y si son otros que sean poetas al menos…
Eso si, últimamente todo lo paso por un tamiz que se llama poesía y que abandona el motivo porque lo hace mas efímero, quizá lo ‘romantiquiza’ (categoría de lo humano-amante que siempre me atrajo)
Es que tengo ante mí el ego de mi esencia
Y con él lo vivencio todo…
No es de quien voy a hablarte, aunque es a quien le escribo.
A mí
Mi ego se desgarra y yo lo observo, eso es bueno.
Se duele en el miedo, se pierde en sí mismo.
Yo experimento intensamente esa sensación de hormigueo en la panza, punzante me posee.
Me atrapa en los momentos de decisión.
Estás entendiendo?!
La visión de mí misma se complejiza contigo
Y me duele el privilegio de darme cuenta.
Late la decisión no tomada, la voluntad de poder me descontrola
No manejar las situaciones…, (qué enfermiza, qué obsesiva...)
Es que le doy tiempo digo, y es mentira.
No le doy tiempo, ni lo dejo fluir, nada más lo espero para retenerlo.
Sin siquiera poder reclamarlo, demandarlo a nadie. Nada más esperar.
¿De quién?, ¿a quién?
Son las estructuras amigas, enemigas internas que guardan mis miserias se derrumben
Sentirse subestimada de vínculos a medias, cansada ya de querer mostrarse y no mostrarse; o mostrarse y no ser contemplada, cuidada, apenas vista. ¿Manoseada?!
¡Que facultad tan agotadora me regalo la naturaleza!
Agobio de sentir y repensar, de visualizarme a cada instante como aprehendiente de lo inaprensible, el desarrollo en una de sus facetas –mujer amante-
Ya vez te hablo de mí, de la que no soy, de mi lejanía, de mi enemiga esencial, de mi a-wash necesario y reincidente.
Tenaz e incisiva muestra de mis habilidades carentes.
El diálogo y la comunicación en palabras (represión de la infancia, estoy segura)
Lo siento como que quiere y no puede salirse porque si sale viene con llanto, con lágrimas desnudas y avejentadas.
Esas lágrimas que secan en la poesía de estas palabras que te cuento.
Como historia de un ser-que en tanto desaparece- va siendo- reflejo de otros poetas……………………………








Texto: Florencia Rodríguez
Foto: Servando Valero
Los fantasmas se inmortalizan, adquieren en lo interno esa forma promiscua
que me ruboriza y me empalidece.
Y en cada palabra descubro yo no soy yo
que en cada deseo, que todo el anhelo se vuelve ajeno a mi parecer.

Fantasmas del miedo
Anhelo,
se pierde y se recupera
Con más o con menos
la esencia: revela
su imperfección.

Florencia Rodríguez

Irremediables cuestiones de humanidad amante

De la claridad interna…
De la paz nítida
De la conciencia activa despierta el proceso.
Internalidad externa
Convicción expulsiva, compulsiva, no repulsiva.
Detalles imprecisos que se pierden y los encuentro débiles.
Ni débil ni fuerte
Tan simple que se confunde en complicado.
Convicción extrema, externa, exenta de posibilidad divina.
Porque es humana la risa social, estimulo de niños estimados, subestimados.
Contactos posibles, visibles en la oscuridad intima de un sueño de amor.
Ilusiones posibles, nunca soñadas, particulares simplezas que se unen de una mano fuerte y una risa endeble- efímera.
Palabras llenas del vacío compuesto- impuesto.
Imágenes sostenidas en un tiempo viajero- que no regresa
Viene y va, yo y el, ilusión eterna.

Realidad interna de quien tiene miedos
Miedo de libertad, extrema pobreza solapada-
cuándo la fluidez angustia, la culpa no tiene dueño
Es efímero el deseo, se superpone la mente y aniquila
la alegría, todo se convierte en probable, en posibles e imposibles.
El discurso se tiñe de ambigüedad, las palabras confluyen ahogadas.
Pasaje a la tierra del olvido, al subterráneo de los abrazos, al cielo lúgubre de sol pálido, indefenso.
Las fuerzas no se rescatan, no se estimulan ni se reproducen en sonrisas,
La espontaneidad se pierde jugando a las escondidas, a solas.
A solas es el mejor refugio
De imágenes conocidas, de sueños incontrolables que trasladan de noche en noche la ansiedad intensa, desconcentrada, centrada en los miedos que en mí habitan.
Necesidades múltiples de energías sorpresivas, radicalizantes de las esperanzas.



Texto: Florencia Rodríguez
Foto: Servando Valero
Un abismo inquebrantable
Se expone ante la luz y me enceguece.

Delicado encuentro
Fértil energía renovada
Entre los más lindos...
Entre deseos y fuegos
De batalla y perdón
Mi mirada inspirada en tu silencio.


Circundante en el aire, se sugiere movediza
Articula su despliegue sobre sedas de algodón
Simplificada, osada y manifiesta
De formas incalculables
De las inconclusas e infinitas maneras de ser.
Encantadora ninfa
Tu esencia me ha hecho bien.

Florencia Rodríguez
Es que me sucede por dentro… llega el momento y se anuncia, se pregona, inquieta en mis rincones.
Es la manera, es la forma, quizá es el tono y el ritmo... es el espacio y me entrego…
Es ahora o no es, es tiempo, poco, pero tiempo.
Conmigo, contigo pero en mí. De abrazos

La propuesta no contiene abismos...
Es tan simple como hasta ahora aunque un poco más enraizada.
Es entrega última para ponerle un tiempo, para medirnos de esta manera.
Para hacer el último intento de entendimiento, para comprender lo imposible.
Lo de siempre sin saber que va quedando entre nosotros… que se aprende y se desprende.
En otro tiempo… ojalá digo hoy, mañana querré volver en recuerdos.
Y tú volverás en sensaciones maestras, de tiempo en tiempo, de vez en vez... a mí.


Florencia Rodríguez.
Por momentos siento del poder
Echo a andar en bicicleta mis fuerzas débiles
Y de a poco la mediocridad desaparece
Es que tu sencillez me agobia
“Y nadie puede ser impune cuando pasa por la vida de otro”.-
Bailar sobre recuerdos.



Florencia Rodríguez (1982)

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